La Fundación asume el compromiso de buen gobierno y buenas prácticas de gestión en el desarrollo de su actividad como consecuencia de la propia naturaleza de sus fines, del origen desinteresado de parte de los recursos económicos que maneja, de las muchas personas que colaboran con ella, y de la proyección social que pretende.

Como consecuencia de este compromiso, la Fundación asume la necesidad de transmitir a la sociedad información sobre sus fines y actividades, así como dar cuenta a sus donantes y beneficiarios y de la gestión de sus recursos.

Con este objeto, pone a disposición de los ciudadanos los códigos de conducta y protocolos elaborados en aras del buen gobierno de la Fundación, así como las memorias anuales de actividades y de información económico financiera.